Esa necesidad de idolatrarte y decir cada estupidez, ese comportamiento que revela mis absurdas sensaciones.
Lamento haberte convertido en mi idolo, en la locura reprimida de hace dos años, todo por admirar como dibujas, todo por la sensación que tengo al soñar y no cumplo el: "no desearás a la mujer de tu prójimo" y yo mujer te digo que ya no te quiero ni aqui, ni en mi bolsillo, te quiero en mi lista de sonrisas, en mi ropa de verano, fluye solo y olvida por último que te idolatre hoy y anteayer, yo mujer te digo que olvides por último que te idolatre hoy y anteayer...
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